Durante una tormenta eléctrica, el riesgo de caída de rayos puede existir antes incluso de que se perciban alarmas visuales o acústicas. Para garantizar la seguridad de las personas, se deben aplicar medidas preventivas frente a este fenómeno. Es recomendable, además contar con un detector de tormentas para poder anticiparnos y minimizar los riesgos.
Los fallos en las telecomunicaciones pueden dejar a un gran número de personas sin servicios esenciales. Proteger las instalaciones contra los rayos minimiza el riesgo de impacto y ayuda a prevenir interrupciones en el suministro de servicios, asegurando la continuidad de las comunicaciones.